diminuée
Cuando oigo lo que llamamos música, tengo la impresión de que se trata de alguien que me habla, y que habla de sus sentimientos, o de sus ideas sobre las relaciones, pero cuando oigo la circulación, el sonido de la circulación [the sound of traffic], aquÃ, en la Sexta avenida, no tengo la impresión de que alguien hable. Tengo la sensación de que el sonido actúa [the sound is acting], y amo la actividad del sonido; es más fuerte o menos fuerte, más agudo o más grave, y esto me satisface completamente. No tengo la necesidad de que el sonido me hable. (…) La gente espera de la escucha que ésta sea más que una escucha y, a veces, emplea expresiones como “la escucha interior” o “el significado del sonido”. Cuando hablo del sonido, la gente termina por comprender que hablo del sonido, que no tiene significado, que no es “interior” sino “exterior” [it´s not inner, but it´s just "outer"]. Amo los sonidos tal y como son. Los que lo entienden, acaban por decir, “¿quiere decir que no son más que sonidos?” y, piensan que lo que no es más que un sonido, es inútil [useless]. (…) Amo los sonidos tal como son; no quiero que los sonidos pretendan ser otra cosa, que un sonido pretenda ser un presidente, o que este enamorado de otro sonido. Sólo quiero que sea un sonido.
John Cage en Écoute (docum.) ; citado por M. Chion en “El Sonido” (Paidós, 1999)









